Ciruelos en flor en Las Rosas (La Esperanza), un álbum en Flickr.
Aprovechando la frase “Una imagen vale más que mil palabras”, escribo muy poco y comparto con ustedes estas bonitas fotos primaverales.
Inserto literalmente el documento de posicionamiento de Planeta Salud para el Día Mundial de la Tuberculosis.
AVANZANDO EN INVESTIGACIÓN, AVANZAMOS CONTRA LA TUBERCULOSIS
La Investigación y Desarrollo en tuberculosis (TB) está dando resultados claves. Los esfuerzos realizados en estos diez años aportan más avances científicos que en los últimos 80 años, fruto del trabajo y la implicación conjunta de los gobiernos, la iniciativa privada, fundaciones y entidades sin ánimo de lucro. Estos avances muestran que la I+D puede mejorar la eficacia de la cooperación al desarrollo, multiplicar el impacto ante la enfermedad. Ahora, más que nunca, es fundamental apoyar los esfuerzos mundiales de investigación y desarrollo para la TB.
Desde Planeta Salud, queremos destacar la importancia de contar, por ejemplo, con un nuevo sistema que permite diagnosticar la TB en 90 minutos (frente a las semanas que se necesitan hasta ahora), que tengamos una vacuna en Fase IIb por primera vez en 80 años y que tengamos una nueva familia de fármacos.
En primer lugar, porque hace escasos diez años el campo de la I+D en tuberculosis era sencillamente inexistente. Alcanzar este cambio en un terreno tan complejo, costoso y arriesgado como lo es la I+D biomédica no es fruto de la casualidad sino de un compromiso amplio por lograr modelos de desarrollo y financiación que permitieran superar la falta de herramientas de salud adecuadas al impacto de esta pandemia.
En segundo lugar, porque el modelo de Partenariado Desarrolladores de Productos (PDP) ha mostrado ser capaz de llevar adelante un programa científico de desarrollo de herramientas de salud seguras, eficaces y accesibles. Este modelo, publico-privado y sin ánimo de lucro, aúna el conocimiento y las capacidades de la industria privada con el compromiso político y financiero público. Así ha sido posible superar las carencias del modelo de desarrollo biomédico predominante para avanzar en la investigación de, por ejemplo, un tratamiento más eficaz para los países en desarrollo, donde no está garantizado un mercado.
En tercer lugar, porque la evidencia muestra que apoyar e invertir en I+D para la TB es coste-eficaz y permitirá mejorar el impacto de nuestras acciones. Así lo indica un reciente estudio que muestra cómo una vacuna contra la TB eficaz en un 70% supondría un ahorro millonario en la lucha contra la pandemia, además de las muertes que se evitarían.
En momentos en los que la palabra “recortes” nos inunda,es fundamental mantener los esfuerzos en aquellas acciones con un elevado impacto en la lucha contra la pobreza. La I+D en salud global y, concretamente, en TB ha mostrado que es un elemento clave sin el que no será posible acabar con esta enfermedad.
Por ello, desde Planeta Salud exigimos que se apoye la I+D en TB y se dediquen los recursos necesarios, que StopTBPartnership calcula en unos 2.000 millones de dólares anuales. España, de acuerdo con las políticas de cooperación vigentes y el amplio apoyo parlamentario y social, no puede ser ajena a esta realidad y debe ser partícipe de los esfuerzos mundiales en I+D.
No nos equivoquemos: todavía queda camino hasta lograr una vacuna realmente efectiva contra la TB o un tratamiento accesible y efectivo contra las cepas resistentes de la TB. Sin embargo, la evidencia científica y los resultados alcanzados nos indican que vamos por el buen camino y que es posible transformar nuestra respuesta a la TB hasta lograr su control y erradicación. La TB es curable y dos millones de muertes anuales no son aceptables cuando se tienen los conocimientos necesarios para evitarlas.












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